Anamo ANAMO son los grupos cristianos de los centros de las Franciscanas de la Madre del Divino Pastor cuyo objetivo es la maduración de la fe en las personas. Entendido como proceso, grupo o camino ANAMO es algo que parte de la realidad de las personas, de sus experiencias y vivencias y que se inspira en los rasgos de identidad franciscanos.

 

La metodología de trabajo es
  • Las reuniones semanales, los encuentros y otras actividades de grupo.
    • El grupo es el espacio <natural> donde compartimos la experiencia de la amistad, el crecimiento y la identificación con los valores de Jesús; por eso el proceso sistematiza muchos momentos de grupo y principalmente la reunión semanal.
  • Las convivencias, los encuentros intergrupales e intercolegiales .
    • Se trata de momentos fuertes que ayudan a enriquecer la vivencia diaria de forma gozosa y comprometedora. Además estas actividades crean lazos de comunión con otros grupos y provocan una mayor identificación con el proceso y sus objetivos. La primera salida que hacemos es la marcha misionera, en la que grupos y colegios cristianos de toda España se reúnen para celebrar el día de las misiones. Otra de las actividades es la convivencia intercolegial que realizamos cada curso. En ellas , reflexionamos a través de diferentes dinámicas la necesidad de ser los primeros en distintos valores: generosidad, respeto, escucha, convivencia, sinceridad, etc.
  • Las celebraciones y la iniciación sacramental.
    • Festejar la vida como lugar de encuentro con Dios y con los demás. Expresar juntos sueños, miedos, ilusiones… a la luz de la palabra. Iniciar a la oración y al silencio personal. 
    • Destacamos a lo largo de curso las celebraciones de Navidad y de final de curso en las que participan todos los cursos. En la primera celebración se reflexiona sobre el verdadero sentido que la Navidad debe tener para nosotros. En cuanto a la celebración de final de curso tiene dos objetivos principales: recoger y evaluar todo lo reflexionado a lo largo de curso y hacer entrega de los símbolos de cada etapa (el carné, el pin o la sandalia).
  • Los símbolos de cada etapa.
    • Son elementos cargados de significado que ayudan a los chicos y a los jóvenes a identificarse con el proceso y a asumir los sucesivos cambios de etapa a lo largo de éste. A través de ellos se expresa la progresiva maduración, al mismo tiempo que se celebra en el grupo.